TAGANGA, MI PARAÍSO Y MI SALVACIÓN

Gracias a ti por la mejor herencia. 30 días bastaron para enamorarme, para atraparme y lograr que no quisiera irme nunca, que deseara quedarme a vivir aquí. Por ello, eché una raíz en la playa, al lado del mar que sana, para que me pida volver siempre que me quiera oxigenar y renacer.  Quería escapar, necesitaba moverme, llenarme de aire, cambiar …